lunes, 9 de enero de 2012

Un Halloween Cardiopata: El Séptimo Cielo

EL SÉPTIMO CIELO

El séptimo cielo. Un lugar creado para la felicidad y, según dicen algunos, el paraíso de los que alcanzan la gracia de ser dichosos.
Pero… ¿Y si el mismo paraíso se convirtiera en el propio infierno?
Asi se llamaba una casa enorme que había en Ottawa (Canada):” El Séptimo Cielo”.
Era de tipo isabelino y cada piedra cada pequeño detalle había sido puesto en su lugar, no sin grandes esfuerzos económicos por parte de los Greenday, los dueños de la mansión.
Puede decirse que deseaban dar y dejar una prueba de lo mucho que se amaban y lo felices que eran sus vidas.
Estaban el capitán Robert Greenday, un marine retirado, su esposa Elena, ex -profesora de piano, y Lizabeth una muchacha alegría de sus padres y atracción y devoción de los jóvenes de la zona.
” El Séptimo Cielo” se construyó porque deseaban tener un lugar donde sentarse felizmente y esperar a que Lizabeth les diera nietos a los que contar cuentos y malcriar.
Todo fue bastante bien durante la construcción y en su inauguración dieron una fiesta.
A partir de ese momento las cosas comenzaron a empeorar sin  vistas de dar marcha atrás.
Los objetos empezaron a moverse sin que interviniera fuerza humana alguna y sin motivo.
El capitán comenzó a oír voces mientras estaba solo…y cada vez más a menudo.
Hasta que un dia el hermano de Elena decidió dar una sorpresa a su hermana predilecta haciéndole una visita sin aviso previo a su llegada.
Ese dia Robert Greenday decidió tomar el aire y pensar, dando un paseo por el extenso jardín que había en la parte de atrás de la casa.
Al ver la escena de Elena y su hermano, acabó de enloquecer debido a que las voces le hicieron sospechar que su mujer junto  con otro hombre habían armado un complot contra él y trataban quitarle todo cuanto tenía: El dinero que tanto esfuerzo le había costado ahorrar, Lizabeth y el lugar que hasta la fecha había sido su hogar:” El Séptimo Cielo”.
Sin decir nada se dirigió al granero y tomó el hacha que estaba colgada junto a la puerta.
Se acercó sigilosamente hacia la parejita y primero le cortó el cuello al hombre.
Después corrió por toda la propiedad detrás de una Elena que, entre aterrada y confusa, preguntaba sin cesar “¿Qué te sucede, amor? ¿Que ocurre, Robert?” mientras el repetía sin cesar insultos y reproches hacia su esposa.
Al amanecer el cuerpo de Elena Greenday yacía en el suelo de una de las habitaciones de arriba separado de su cabeza y, abajo en el despacho, una copa de coñac encima del escritorio y  el cadáver del capitán sentado frente a la copa de coñac y con un balazo en la sien.
El único testigo de las huellas de esa barbarie fue su hija Lizabeth que al descubrir todo se fue de la casa tras tratar de venderla sin éxito y se dice que ese recuerdo la atormentó toda su vida y hasta el dia de su muerte.
Cada noche después del atardecer y hasta el amanecer el espíritu del capitán Greenday vaga por la casa y repite las mismas escenas que fueron su perdición haciendo de” El Séptimo Cielo” un infierno insoportable donde reina el recuerdo de una feliz vida  que de la noche a la mañana se convirtió en la peor y la mas cruel de todas las maldiciones.
Después de todo puede que hasta los angeles tengan un lado oscuro que nadie desearía ver.