martes, 27 de diciembre de 2011

Fayrlantis:Inicio y Carta a Una Amiga

1
 -Ven enseguida, encontré algo. Elisea llamó a su  amiga Angélica.
Ambas habían estado en el desván de la casa de Elisea revolviendo todo cuanto encontraban a su paso.
Elisea estaba entusiasmada ante el nuevo hallazgo.
-No sabía que mi abuela tuviera esto guardado, le dijo a Angélica.
-Venga vamos a abrirlo para ver que es, contestó la amiga.
Las muchachas lo abrieron. Era un libro muy antiguo.
-Creo que sé lo que es. Cuando yo era muy niña mi abuela Margarita me contaba muchas historias. Estos son sus cuentos.
Me decía que había estado en lugares muy especiales, con magia.
Me habló de un lugar llamado “Fayrlantis”, algo asi como la Atlántida de la imaginación.
Un lugar precioso  en el que ya nadie cree.
-Si, y supongo que por eso todo el mundo decía que estaba chalada. ¿Qué te parece si lo leemos?
-Vale,pero...Mi abuela no estaba chalada. Sólo tenía una gran capacidad para contar  historias.
Elisea y su amiga abrieron el libro y comenzaron a leerlo.




































CARTA A UNA AMIGA

Querida Nadia:
No sé como decirte donde estoy pero, si la mejor manera de empezar es hacerlo por el principio, para comenzar debo explicarte lo que pasó después de que fuimos a nadar al estanque con Natacha y las locas de Thelma y Sicilia.
Ya conoces mi manía de fisgonear todo cuanto hay frente a mí, lugares incluidos.
Aquel día decidí ser fiel a mí misma y mientras dormíais dí un paseo para ver los alrededores.
Cuando regresé solamente te avisé a ti para enseñarte algo que había visto.
¿Recuerdas aquella cosa azul de aspecto viscoso que daba vueltas sin parar?
Prometimos no decir nada de esto ni a nuestros padres ni a Magda, la bruja del pueblo, ni a las locas de nuestras amigas del estanque…a nadie.
Debo confesarte que al cabo de unos días volví, intrigada y muerta de la curiosidad. Aquella cosa continuaba justo donde la dejamos y, como era muy grande, la usé.
Según me contó alguien cuando llegué aquí era un pórtico inter-dimensional, algo así como una puerta entre mundos que, aparentemente, no tienen nada que ver. 
No estoy segura de que tus padres te dejen leer la correspondencia que te llegue de mí, si es que acaso en este lugar hay una manera de hacerlo, que lo dudo.
De igual modo no sé como enviarte noticias de mí y de este viaje.
Ya sé que piensan que soy una mala influencia para ti así que he pensado que lo mejor es que escriba todo lo que me suceda en este viaje a modo de crónicas y cuando regrese te digo donde nos vemos para darte lo que he escrito.
Seguramente más de la mitad de todo lo que aquí te cuente te suene a irreal, mágico o loco. Muy posiblemente tengas razón, pero te juro que no estoy loca.
Te pido, por favor, que no digas nada de esto a nadie más.
A mi regreso yo misma veo como me las arreglo para explicar un viaje tan repentino.
Mientras tanto, no te preocupes por nada  de lo que oigas, ni por mi.

Te envio un beso desde quien sabe donde.
Margarita.

Fayrlantis

Inicio y Carta a una Amiga
Día 1: El Guardián Eterno
Día 2: La Hija Del Mar

Un Halloween Cardiopata: El Viejo Molino de Aceite

EL VIEJO MOLINO DE ACEITE

Dedicado a mi padre:
Ese extraño ser que nunca creyó
En los fantasmas del pasado.



En Cogollos Vega, según llegas a la plaza del pueblo y luego siguiendo el camino todo recto y hacia abajo, hay una casa con un pasado tan oscuro como la noche.
En esa casa nadie duerme en paz,… salvo los muertos. ¿O tal vez ellos tampoco pueden descansar?
Tiempo atrás esa casa era, en época de musulmanes, un molino donde se hacia el aceite que usaba todo el pueblo.
Omar el molinero era, según dicen, un hombre musulmán fornido pero de paz.
O lo era hasta que escuchó cierto rumor malintencionado, y falso, acerca de su esposa, su queridísima Anabel, cristiana amable que, por encima de todo, quería a su marido.
Las cotillas del pueblo no toleraban demasiado bien que un musulmán y una cristiana tuvieran una vida marital mejor que la suya así que difundieron el rumor de que la molinera era infiel a su esposo con cuantos hombres se le atravesaban sin importar su credo.
Un dia el molinero estaba en la plaza del pueblo cuando ese rumor llegó a sus oídos.
Debido al carácter amable de su querida esposa ni siquiera dudó de la inocencia de su esposa.
Cuando la noche cayó sobre el pueblo y las luces de las casas se encendieron como ojos de fuego esperando una reacción del molinero por el chisme acerca de su mujer, pasó algo evitable, si el molinero hubiera mantenido su fe en su mujer en vez de darle al coco con sus absurdas dudas.
El molinero llegó a casa cansado en el momento en que encontró a su mujer sirviendo la cena con una sonrisa en los labios y en compañía de otro:
Su hermano José. Hermano al que él no conocía.
En ese instante, cuando la vio sonreír y con otro hombre, los celos lo enloquecieron y pensó que lo oído en la plaza era cierto.
No hizo ninguna comprobación, ninguna pregunta, y no quiso obtener pruebas acerca de la supuesta infidelidad de su esposa antes de hacer lo que hizo.
Simplemente, sin hacer preguntas la mató ahogándola con la almohada mientras ella dormía y después quemó el molino con el cadáver de la molinera dentro para ocultar la gravedad del delito que acababa de cometer pero con la mala suerte de que en el incendio el tambien murió, gritando y sin ser escuchado por nadie.
Años más tarde, una pareja de novios que pasaba por ese lugar, al ver que llovía trató de ponerse a cubierto durante la noche.
Por razones que nadie alcanza a entender sólo salio el chico.
 A la chica la encontraron medio desnuda y sin vida. Dicen que la mató el novio porque el fantasma del molinero, que aún sigue en la casa, hizo que el chico enloqueciera como él lo hizo para que su historia se repitiera.
Durante años se dijo que esa casa y el molino estaban malditos, que quien entraba allí no descansaba ni encontraba la tranquilidad.
Sólo se sabe que quienes trataban de conciliar el sueño en una de las habitaciones de la casa se despertaban escuchando al hombre de turbante primero acercándose a ellos con una almohada y una hora después rodeado de una luz roja fuerte y de gran intensidad chillando como nunca se había oído chillar a nadie en ese lugar.

Un Halloween Cardiopata

El Viejo Molino de Aceite.
El Séptimo Cielo

Gema de Sangre:Cap. 1.-14 de Junio de 1600

14 de junio de 1600.-
Deyanie Chastity(leido “Castiti”) Fey Lilithien(leido “Lilitien”).
Ese es mi nombre. Y mi edad...bueno.  Vamos a dejarlo  en  que aparento tener unos veinte años.
Se  supone que debería empezar por decir quien soy, como soy, de donde provengo...Pero para ser justa debo explicar que la razón por la que escribo esta historia en rojo ,es porque ese es el color con el que está escrita mi existencia. El color de la sangre.

Me explico. Una de las razones por las que digo que mi existencia está escrita con el color de la sangre es la siguiente :
La familia Lilithien posee muchos secretos,algunos bastante oscuros, escabrosos y realmente difíciles de contar a nadie. En honor a la verdad la palabra “bastante” es inútil para describir el terror  que arde en los corazones de quienes, ilusos, osan acercarse a mi y descubrir la verdad que se esconde tras mi piel cetrina y gélida, mis ojos gris oscuro,mis labios pétreos y del color del vino tinto, mi cabello negro azabache y mi muy escultural cuerpo de, según dicen algunos hombres,”Diosa de Marfil y Nieve”.

El más oscuro de todos ellos es uno que tiene mucho que ver conmigo, con lo que soy y lo que hago. En general, y para ser breve,todas las mujeres Lilithien nos convertimos en perfectas depredadoras,esclavas de nuestra sed y aliadas de la noche al cumplir la tierna edad de 15 años. A partir de esa edad nada es como antes. Ni nosotras,ni nuestro entorno.

La transformación es simple. Meses antes de nuestro 15º cumpleaños,nos vemos aquejadas por alguna enfermedad sin cura ,como me pasó a mí, o somos victimas de alguna tragedia de la que nosotras salimos vivas ,según se supone,”de milagro”.Evidentemente con el paso de los días  nos vamos debilitando de forma paulatina.

Nuestro cuerpo, nuestra salud,...todo en nosotras se debilita, cada vez un poco más,hasta que,el día de nuestro cumpleaños,nuestro cuerpo cesa en todas sus funciones, y llega el tan irremediable final. Al día siguiente todo es como si nada hubiera pasado,pero con la diferencia de no poder salir a la luz del sol con todo lo que eso implica. Y mejor no hablar de las Lilithien que tenían amistades o algún enamorado antes de cumplir  los 15. Eso se acabó. Sobre todo, para las que tienen enamorado, como el caso de mis hermanas, ellas,quisieran o no tuvieron que  despedirse de él. O era eso, o los habrían acabado matando en sus primeros días en esta existencia. En resumen: si eres una Lilithien y tienes galán tus opciones son o ruptura o muerte segura para el.
En pocas palabras. Las mujeres Lilithien nos convertimos en lo que los mortales llaman”Vampiros”,en nuestro caso,”Vampiresas”.

¿Por que? Se estará preguntando quien lea estas lineas...La respuesta :Por una Maldición. Hace unos 5000 años, poco más o menos,hacia el siglo XII, un hombre de mi familia, Leónidas creo que se llamaba el “caballero”, rechazó a una mujer que lo pretendía. La dama en cuestión estaba tan dolida que recurrió a una mujer con poderes, algo parecido a una bruja o algo así, para que le diera al hombre que la rechazó “un buen escarmiento”.Mi ancestro tenia una  hermana ,que ironías del destino, se llamaba igual que yo, Deyanie, y que estaba a  pocos meses de cumplir esa edad...y el resto no es necesario decirlo.

¡Lindo regalo para las generaciones futuras!
¡Por la insensatez de un hombre insensible,somos las mujeres quienes debemos pagar el precio de aquel error tan típicamente masculino!
Contra lo que pueda parecer no me quejo. Simplemente  explico como es que las mujeres de mi familia somos lo que somos y expreso, o trato de expresar, una opinión. Mi propia opinión. Para ser honesta, después de más de 200 años de existencia he aprendido ,que si posees algún extraño y oscuro sentido del humor,lo de ser vampiresa tiene su encanto...y su gracia.

En cierto sentido, gracias a aquel “caballero” las Lilithien somos bellas,fuertes,poderosas e inmortales. Somos perfectas en todos los sentidos. O eso dicen los hombres que nos conocen.
Sin el saberlo, nos otorgó todo el tiempo del mundo para vivir todas las experiencias que no podría vivir una mujer humana, en una sola vida..

Nuestro corazón, en teoría parado, hace que nuestras emociones y sentimientos sean más intensos que los de una mujer mortal.

En teoría estamos muertas pero en la practica nuestra sed no sólo es de sangre,  también es de conocimientos,de experiencias nuevas,de vida, de sensaciones...y  es insaciable. Tanto o más que la de cualquier hombre,incluyendo a los pocos de nuestra familia. Hablando de los hombres de mi familia...ese es otro punto “gracioso” en mi familia “adorada”: Solamente las mujeres son inmortales de nacimiento. A los hombres los convertimos en vampiros nosotras...si queremos.

Nuestra apariencia es la de mujeres normales. Crecemos(aparentemente somos como todas las muchachas de nuestra edad, nuestro crecimiento físico se para al cumplir cierta edad en que no somos unas adolescentes,pero tampoco se nos puede considerar mujeres maduras...Hablando en plata,dejamos de madurar a la dulce y maravillosa  edad de treinta años).

Aprendemos,podemos tener hijos, si es nuestro deseo... y hallamos al  hombre correcto,ya que sólo puede darnos un hijo nuestro compañero correcto...pero nunca envejecemos. Siempre somos jóvenes.

Tan sólo hay una pega. Bueno... dos. La primera,solamente podemos salir a ciertas horas y bajo ciertas condiciones(durante la noche,en un día extremadamente nublado...).Esta primera no me parece tan mala,al fin y al cabo,cuantas menos personas sepan lo que soy mejor podré guardar mi secreto. Con mi trabajo lo que menos me interesa es que se sepa lo que soy. Para ser justas, en la ciudad de Garnata, lugar donde tengo mi residencia habitual, y con los tiempos que corren, más que un inconveniente, salir a horas en las que no hay sol es una bendición. Tanto personal como profesionalmente.

La segunda....tenemos que convivir con  nuestra  bestia interna ,un ser oscuro que pugna por salir de nosotras para destruir todo cuanto encuentra a su paso y alimentarse. Yo lo llamo “Amina”.
Me repugna la idea de que “Amina” pueda destruir toda la fachada que durante tanto tiempo he construido,todo lo que obtengo con mi trabajo y la paz que he logrado mi vida personal. Ella es otra de las razones por las que digo que mi vida está escrita en rojo sangre.  Para mí, una cosa es ser asesina  de profesión y otra es querer destruir a gente inocente, sólo por puro placer de matar.

Difícil de comprender esto ¿cierto?.Verás. Mi profesión es ser los que los humanos llaman “sicario” o asesino a sueldo. Cuando mato por asuntos de trabajo utilizo las mismas armas que cualquiera de mis colegas humanos.

Como es comprensible, en mi trabajo la discreción es lo primero. Ese es mi oficio: Sin testigos, sin ruido, de forma rápida y lo más indolora posible...soy de las mejores y me pagan muy bien. Obviamente por motivos de trabajo no me conviene que la gente sepa porqué cuando mato , lo hago con tanta  rapidez.

Pero con “Amina” de por medio todo se complica. Tal es su fuerza y su poder, que solamente existe una forma de hacerla callar. O eso es lo que dicen las mujeres de mi familia.

Es algo así como un hechizo, un conjuro,...algo que, al parecer se puede  dar en el momento menos pensado y en el lugar menos previsto, pero que, como todo en esta “vida”(lo pongo entre comillas, porque a duras penas puede llamarse vida,en el sentido que los mortales le dan a esa palabra, a nuestra forma de existencia),siempre se da en el lugar y momento correctos .Si  tal magia existe, y lo que dicen las mujeres de mi familia es cierto,será que aun no es mi turno.

Gema de Sangre

Gema de Sangre
"Deyanie Chastity(leido “Castiti”) Fey Lilithien(leido “Lilitien”).
Ese es mi nombre. Y mi edad...bueno. Vamos a dejarlo en que aparento tener unos veinte años."


Así comienza su diario la vampiresa granadina Deyanie. La historia de esta joven se entrecruza con la Historia combinando fantasía, misterio y humor negro.

Capitulo 1.
Capitulo 2.
Capitulo 3.
Capitulo 4.
Capitulo 5.
Capitulo 6.
Capitulo 7.
Capítulo 8.
Capitulo 9.

El Crucero

Nada era lo que parecía. Yo, Augusta de Valmenta, morena clara y de ojos azules (como mi padre que es medio ingles, medio italiano) , debía comenzar a trabajar.¿Porqué? Sencillo. Mis padres, siguiendo una muy antigua tradición familiar, habían decidido que sus hijos, para merecer la muy jugosa herencia de la abuela Ligia, debíamos aprender a valorarla.

Probé de todo: cocinera, modista, actriz,...La cocina no se me dio mal del todo. Pero un día fue a comer al restaurante donde yo trabajaba  un alto mandatario de otro país, un senador o un embajador creo, que se enfermó cuando probó lo que cociné. Obviamente yo no tenía ni idea de que el tipo era alérgico al marisco.

Con lo de ser modista, bueno... todo bien hasta que tuve que hacer un vestido de novia a una muchacha que, ademas de tener 20 kilos de más, se casaba “de penalty”. Hice lo que pude, como mejor sabía,lo juro... pero la madre de la novia en cuestión era una histérica que con nada estaba conforme, tuvimos nuestras diferencias, y una que tiene su carácter, pues...le dije a la buena señora una o dos verdades que no le gustaron para nada. El resto es cosa de echarle imaginación.

Con mis otros “trabajos” pasó mas o menos lo mismo. Todo perfecto hasta que pasa algo que acaba con mi paciencia y mis nervios. En fin. Nada resultó,hasta que me gané un concurso donde el premio mayor era un crucero de una semana por El Mediterráneo, gracias a una empresa especializada en viajes por el mar.

Ahí estaba yo, toda feliz y dispuesta a disfrutar el viaje. El problema... en mitad del viaje, y como si fuese la “vendetta” de alguien al que debí hacer mucho daño en alguna vida anterior, me enteré de que el bendito crucero no era “a gastos pagados”. Sí. Así mismo, tal y como lo cuento. Al tercer o cuarto día me pidieron que pagara mi cuenta y, puesto que no tenia dinero encima, dijeron que debía pagarla con trabajo.

Por suerte recordé que, cuando niña mis progenitores decidieron inscribirnos a sus hijos(mi hermano Ernesto y una segura servidora) en clases de música. Gracias al cielo nos dieron opción de elegir que instrumento queríamos aprender a tocar. Mi hermano Ernesto dijo que los bongos, el muy flojón....yo, en cambio dije que el piano.

Como es de comprender dije que de acuerdo, que para pagar mi cuenta, y si no había inconveniente, sería la pianista del crucero. Después de mirarse entre ellos como diciendo “esta está de broma¿o que?” accedieron... pero con la condición de que me pondrían a prueba esa misma noche durante la cena y si no gustaba ellos seguían con su ruta, pero yo me quedaba en el primer puerto que encontraran a la vista.

Y una de dos, o diosito me amaba mucho, o la diosa fortuna me sonreía. Me explico: Interpreté un poco de todo. Algo de música clásica, algo de pop romántico y suave, y algunas de las canciones que compuse cuando descubrí que la música me gustaba más de lo que nunca llegué a imaginar.

Para ser honesta mi interpretación gusto muchísimo. Tanto que al acabar la velada, cuando me dirigía al camarote el capitán me paró para felicitarme y para ofrecerme un puesto como pianista fija a bordo de ese mismo barco. Acepté y ahora soy pianista. Mis compañeros de trabajo en el crucero me llaman  “marquesita”, algo que ni me agrada ni tampoco me disgusta, pero, en general, llevo la vida que siempre soñé: trabajo en algo que me gusta, viajo por todo el mundo, conozco a mucha gente y, puede decirse que gracias a aquella empresa de turismo naval, encontré a mi otro yo, mi alma gemela y ahora esposo Sebastien.

En cuanto a la fortuna de la abuela Ligia, decidí que , salvo algunos objetos personales de la “nona” que siempre me gustaron mucho, gran parte de esta fuese a las manos de mi hermano.