martes, 27 de diciembre de 2011

Gema de Sangre:Cap. 1.-14 de Junio de 1600

14 de junio de 1600.-
Deyanie Chastity(leido “Castiti”) Fey Lilithien(leido “Lilitien”).
Ese es mi nombre. Y mi edad...bueno.  Vamos a dejarlo  en  que aparento tener unos veinte años.
Se  supone que debería empezar por decir quien soy, como soy, de donde provengo...Pero para ser justa debo explicar que la razón por la que escribo esta historia en rojo ,es porque ese es el color con el que está escrita mi existencia. El color de la sangre.

Me explico. Una de las razones por las que digo que mi existencia está escrita con el color de la sangre es la siguiente :
La familia Lilithien posee muchos secretos,algunos bastante oscuros, escabrosos y realmente difíciles de contar a nadie. En honor a la verdad la palabra “bastante” es inútil para describir el terror  que arde en los corazones de quienes, ilusos, osan acercarse a mi y descubrir la verdad que se esconde tras mi piel cetrina y gélida, mis ojos gris oscuro,mis labios pétreos y del color del vino tinto, mi cabello negro azabache y mi muy escultural cuerpo de, según dicen algunos hombres,”Diosa de Marfil y Nieve”.

El más oscuro de todos ellos es uno que tiene mucho que ver conmigo, con lo que soy y lo que hago. En general, y para ser breve,todas las mujeres Lilithien nos convertimos en perfectas depredadoras,esclavas de nuestra sed y aliadas de la noche al cumplir la tierna edad de 15 años. A partir de esa edad nada es como antes. Ni nosotras,ni nuestro entorno.

La transformación es simple. Meses antes de nuestro 15º cumpleaños,nos vemos aquejadas por alguna enfermedad sin cura ,como me pasó a mí, o somos victimas de alguna tragedia de la que nosotras salimos vivas ,según se supone,”de milagro”.Evidentemente con el paso de los días  nos vamos debilitando de forma paulatina.

Nuestro cuerpo, nuestra salud,...todo en nosotras se debilita, cada vez un poco más,hasta que,el día de nuestro cumpleaños,nuestro cuerpo cesa en todas sus funciones, y llega el tan irremediable final. Al día siguiente todo es como si nada hubiera pasado,pero con la diferencia de no poder salir a la luz del sol con todo lo que eso implica. Y mejor no hablar de las Lilithien que tenían amistades o algún enamorado antes de cumplir  los 15. Eso se acabó. Sobre todo, para las que tienen enamorado, como el caso de mis hermanas, ellas,quisieran o no tuvieron que  despedirse de él. O era eso, o los habrían acabado matando en sus primeros días en esta existencia. En resumen: si eres una Lilithien y tienes galán tus opciones son o ruptura o muerte segura para el.
En pocas palabras. Las mujeres Lilithien nos convertimos en lo que los mortales llaman”Vampiros”,en nuestro caso,”Vampiresas”.

¿Por que? Se estará preguntando quien lea estas lineas...La respuesta :Por una Maldición. Hace unos 5000 años, poco más o menos,hacia el siglo XII, un hombre de mi familia, Leónidas creo que se llamaba el “caballero”, rechazó a una mujer que lo pretendía. La dama en cuestión estaba tan dolida que recurrió a una mujer con poderes, algo parecido a una bruja o algo así, para que le diera al hombre que la rechazó “un buen escarmiento”.Mi ancestro tenia una  hermana ,que ironías del destino, se llamaba igual que yo, Deyanie, y que estaba a  pocos meses de cumplir esa edad...y el resto no es necesario decirlo.

¡Lindo regalo para las generaciones futuras!
¡Por la insensatez de un hombre insensible,somos las mujeres quienes debemos pagar el precio de aquel error tan típicamente masculino!
Contra lo que pueda parecer no me quejo. Simplemente  explico como es que las mujeres de mi familia somos lo que somos y expreso, o trato de expresar, una opinión. Mi propia opinión. Para ser honesta, después de más de 200 años de existencia he aprendido ,que si posees algún extraño y oscuro sentido del humor,lo de ser vampiresa tiene su encanto...y su gracia.

En cierto sentido, gracias a aquel “caballero” las Lilithien somos bellas,fuertes,poderosas e inmortales. Somos perfectas en todos los sentidos. O eso dicen los hombres que nos conocen.
Sin el saberlo, nos otorgó todo el tiempo del mundo para vivir todas las experiencias que no podría vivir una mujer humana, en una sola vida..

Nuestro corazón, en teoría parado, hace que nuestras emociones y sentimientos sean más intensos que los de una mujer mortal.

En teoría estamos muertas pero en la practica nuestra sed no sólo es de sangre,  también es de conocimientos,de experiencias nuevas,de vida, de sensaciones...y  es insaciable. Tanto o más que la de cualquier hombre,incluyendo a los pocos de nuestra familia. Hablando de los hombres de mi familia...ese es otro punto “gracioso” en mi familia “adorada”: Solamente las mujeres son inmortales de nacimiento. A los hombres los convertimos en vampiros nosotras...si queremos.

Nuestra apariencia es la de mujeres normales. Crecemos(aparentemente somos como todas las muchachas de nuestra edad, nuestro crecimiento físico se para al cumplir cierta edad en que no somos unas adolescentes,pero tampoco se nos puede considerar mujeres maduras...Hablando en plata,dejamos de madurar a la dulce y maravillosa  edad de treinta años).

Aprendemos,podemos tener hijos, si es nuestro deseo... y hallamos al  hombre correcto,ya que sólo puede darnos un hijo nuestro compañero correcto...pero nunca envejecemos. Siempre somos jóvenes.

Tan sólo hay una pega. Bueno... dos. La primera,solamente podemos salir a ciertas horas y bajo ciertas condiciones(durante la noche,en un día extremadamente nublado...).Esta primera no me parece tan mala,al fin y al cabo,cuantas menos personas sepan lo que soy mejor podré guardar mi secreto. Con mi trabajo lo que menos me interesa es que se sepa lo que soy. Para ser justas, en la ciudad de Garnata, lugar donde tengo mi residencia habitual, y con los tiempos que corren, más que un inconveniente, salir a horas en las que no hay sol es una bendición. Tanto personal como profesionalmente.

La segunda....tenemos que convivir con  nuestra  bestia interna ,un ser oscuro que pugna por salir de nosotras para destruir todo cuanto encuentra a su paso y alimentarse. Yo lo llamo “Amina”.
Me repugna la idea de que “Amina” pueda destruir toda la fachada que durante tanto tiempo he construido,todo lo que obtengo con mi trabajo y la paz que he logrado mi vida personal. Ella es otra de las razones por las que digo que mi vida está escrita en rojo sangre.  Para mí, una cosa es ser asesina  de profesión y otra es querer destruir a gente inocente, sólo por puro placer de matar.

Difícil de comprender esto ¿cierto?.Verás. Mi profesión es ser los que los humanos llaman “sicario” o asesino a sueldo. Cuando mato por asuntos de trabajo utilizo las mismas armas que cualquiera de mis colegas humanos.

Como es comprensible, en mi trabajo la discreción es lo primero. Ese es mi oficio: Sin testigos, sin ruido, de forma rápida y lo más indolora posible...soy de las mejores y me pagan muy bien. Obviamente por motivos de trabajo no me conviene que la gente sepa porqué cuando mato , lo hago con tanta  rapidez.

Pero con “Amina” de por medio todo se complica. Tal es su fuerza y su poder, que solamente existe una forma de hacerla callar. O eso es lo que dicen las mujeres de mi familia.

Es algo así como un hechizo, un conjuro,...algo que, al parecer se puede  dar en el momento menos pensado y en el lugar menos previsto, pero que, como todo en esta “vida”(lo pongo entre comillas, porque a duras penas puede llamarse vida,en el sentido que los mortales le dan a esa palabra, a nuestra forma de existencia),siempre se da en el lugar y momento correctos .Si  tal magia existe, y lo que dicen las mujeres de mi familia es cierto,será que aun no es mi turno.